Daniel Perera González


Daniel Perera González



En Quinto hubo varias excursiones. Mi favorita fue la del Teide. Recuerdo que cuando el guía nos dijo: todos callados... estornudé y todos se rieron.


Me queda pena irme del colegio. De mayor me gustaría ser mecánico.





MI PASO POR EL COLEGIO


Llegué al CEIP Francisca Santos Melián en Cuarto de Primaria. Mi primer colegio fue el Colegio María del Carmen Fernández Melián en Tegueste que estuve desde los tres años hasta los nueve años. En mi clase éramos veintiséis alumnos y nuestra profesora en Infantil era Goretti. Teníamos dos canchas: una para los pequeños y otra para los mayores. Había actividades y yo me apunté en patinaje y pintura. Mi otra profesora en Primaria fue Olga y la de Educación Física era María Serrano. Yo siempre jugaba en el recreo con mis mejores amigos que se llamaban Diego y Marcos.

En Cuarto de Primaria me cambié para el CEIP Francisca Santos Melián. El primer día que llegué al cole estaba muy nervioso, entré a la clase y mi profesora que se llama Luci me sentó con una niña llamada Nerea, porque el aula estaba distribuida para estar sentados de dos en dos. Cuando tocó el timbre un niño llamado Pablo me preguntó muchas cosas y bajamos al patio. Ese día nos tocaba jugar al brilé. Jugamos y me lo pasé muy bien. Más tarde subimos a clase y me contaron que todos los viernes teníamos asamblea, y que era un día donde nos reuníamos todos y hablábamos de los problemas que habían pasado durante la semana.

Al siguiente curso pasamos a Quinto donde las cosas se revolucionaron más. Ahora eran más complicadas que en Cuarto. Ahí cambiamos de profesor, nos tocó con Agustín. Él tenía una dinámica diferente que Luci, era más firme y directo y nos mandaba más trabajos. En este curso hubo más excursiones. Tengo que decir que mi excursión favorita fue la del Teide, donde me pasó una anécdota muy divertida, y fue que cuando el guía nos dijo: todos callados… vamos a ver qué escuchamos. Cuando todos estábamos callados estornudé y todos se rieron.

En Sexto las Matemáticas me costaban un montón, pero al final las comprendí. Más tarde fuimos al viaje fin de curso y me lo pasé genial. Lo que más me gusto fue el cañón. En el tercer trimestre vino una niña nueva que la acogimos muy bien y la vemos muy feliz entre nosotros.

Para terminar, diré que me queda pena irme del colegio y que de mayor me gustaría ser mecánico.









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