Inés Carlos Martín

Inés Carlos Martín


Si tengo que destacar algo del colegio, diría que ha sido como mi segunda casa. Un colegio pequeño, en el que nos conocemos todos y todos sabemos de todos.



De mayor me gustaría leer esto y recordar esta importante parte de mi infancia






MI PASO POR EL COLEGIO


Cuando llegué al colegio me sentí bien. Había niños y niñas, una clase con juguetes, un parque y una profesora que le gustaban mucho los niños y niñas. Yo venía de la guardería, así que no me costó adaptarme. Quizás le costó más a mi madre, porque me dejaba en un sitio extraño. Muchos se quedaban llorando pero yo le decía a mi madre que se fuera a trabajar que yo me quedaba allí, y muchas veces no me quería ir.

Mi madre dice que yo era muy feliz y que obedecía en todo a Gladys, que era mi profesora, a la que adoraba. Yo me lo pasaba bien, pronto hice amigos y amigas. En el comedor me gustaba mucho la comida, las chicas del comedor le decían a mi madre que me portaba muy bien y que comía mucho. Mi madre se sentía segura porque las chicas le informaban de todo, para cualquier cosa la llamaban y me trataban muy bien. El colegio para mí era algo nuevo y con mucho que descubrir.

Mi primera profesora, como ya dije, fue Gladis. Ella era una buena profesora, pero más de una vez se enfadaba con alguno o alguna, recuerdo una compañera que se portaba muy mal, que siempre rompía los libros.

En infantil de cuatro años, Gladis se fue y vino Alicia. Con Alicia teníamos unos casilleros con pegatinas. Nos sentábamos en mesas por grupos y cada cierto tiempo rotábamos de lugar; había tres lugares, la casita, los legos y la plastilina, más las mesas para hacer la tarea. Me acuerdo que fuimos de excursión al Loro Parque.

En cinco años, Daniel nos dio clase Me acuerdo que antes de empezar las clases nos sentaba en forma de cuadrado. Una vez, Daniel nos dijo que trajéramos un libro para leerlo en clase, yo llevé uno que hizo mi tío, que era de las princesas Disney, en el que yo aparecía con ellas.

En primaria, Ana nos dio primero y segundo. Me acuerdo que en Alternativa, a veces, veíamos una película y luego hacíamos una ficha. También me acuerdo que yo siempre llevaba dos mochilas, una llena de juguetes y otra con la tarea, que mi mejor amiga era Laura y que me llevaba muy mal con Claudia. En primero y en segundo nos dejaron Inés Suárez y Sara. Ana fue una muy buena profesora.

Tercero y cuarto nos dio clase Alba. A veces nos dejaba salir antes al patio y otras veces nos traía chupetes de pitufos.

Cuando se acercaba un festival Alba, que siempre se encargaba de los ensayos, nos ponía a veces a hacer la tarea mientras escuchábamos música. Recuerdo que un año le hicimos una fiesta de cumpleaños sorpresa a Carmen, que nos daba Conocimiento del Medio.

En tercero, Natalia se fue a otro cole. En cuarto, Joel no pasó con nosotros, y Jony se unió al grupo.

Alba nos enseñó muchas cosas como a intentar solucionar los problemas solos… Alba es una maestra que será imposible de olvidar.

Cuando pasamos a quinto nos cogió Mary. Con Mary hemos trabajado bastante y hemos aprendido mucho. A lo largo del curso hicimos muchas cosas, como contar cuentos a los más pequeños, cartearnos con un cole de Guía de Isora… A final de curso, Mary se iba a dar clase a Las Mercedes pero luchamos mucho y conseguimos que se quedara y nos diera clase en sexto.

En sexto Ángel se fue a estudiar a la Palma y se nos unieron Priscila y Angélica. Un poco más tarde, llegó nuestra antigua compañera Inés Suarez.

Este curso hemos seguido igual, muchas, muchas cosas. Recuerdo el día de la paz, que fuimos de excursión al Médano, que se dedicó a Nelson Mandela, y volamos cometas. Y, sobre todo, el viaje de fin de curso, ¡inolvidable! Fuimos a Madrid, me encantó, me quería quedar allí.

Cuando pienso todos estos años que he pasado por el colegio, siento alegría. Mis maestros y maestras me han enseñado que si yo me propongo algo lo podré conseguir, que si yo me sé las cosas no tengo por qué ponerme nerviosa a la hora de hacer el examen. Mis compañeros y compañeras me han enseñado que no me preocupe que siempre me ayudarán (y yo a ellos).

Creo que lo que he aprendido en el colegio nunca se me olvidará. Me han enseñado de formas diferentes, pero siempre se me quedan las cosas. He aprendido lo importante que es el compañerismo, respetarnos unos a otros y no burlarnos nunca de los demás. He sabido quienes son mis verdaderas amigas y amigos y que la convivencia en grupo es difícil, pero no imposible y que Mary nos va a dejar una huella difícil de olvidar, por todo lo que ha trabajado con nosotros.

Si tengo que destacar algo del colegio diría que ha sido como mi segunda casa. Un colegio pequeño, en el que nos conocemos todos y todos sabemos de todos. Eso sí, creo que deberían hacerse más salidas y convivencias con otros colegios.

Mi mejor momento en el cole ha sido darme cuenta que aparte de los libros se puede aprender de otra forma y eso lo demuestro con lo vivido y estudiado en quinto y sexto. Hemos aprendido muchas cosas y hemos sido participantes de temas actuales, aportando nuestra opinión y nuestras ideas de cómo se puede mejorar.

El peor momento serán las despedidas. Me voy muy contenta y creo que lo aprendido en el colegio nunca lo olvidaré. Me llevo el recuerdo de todos los maestros y maestras, de sus consejos y de lo que me enseñaron.

Espero no perder todo el contacto y que, con el paso del tiempo, si nos vemos nos saludemos. De mayor me gustaría leer esto y recordar esta importante parte de mi infancia.

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