Inés Suárez Hernández

Inés Suárez Hernández


Destacaría como lo más positivo de mi colegio que tiene unos profesores y profesoras que te enseñan muy bien.

De mayor me gustaría que en el colegio me recordaran y como vida profesional vivir en New York, ser azafata de aviones y, si pudiera ser, trabajar en la cadena de hoteles Hilton o quedarme allí unos cuantos días.









MI PASO POR EL COLEGIO


A lo largo de los años que he estado en el colegio he vivido multitud de cosas. Muchas son las anécdotas, sentimientos… que tengo acumuladas en la cabeza. Voy a contar algunas de ellas.

Mi llegada al colegio fue un cambio, porque no era igual que la guardería. En el colegio estabas con niños y niñas muchos más grandes. Los primeros días fueron divertidos y conocimos más a los de nuestra clase, y a los pocos días éramos más amigos/as.

A mí el colegio me parecía como ahora a nosotros el instituto, muy grande. Yo pensaba que en infantil nos iban a hacer trabajar más, haciendo tareas. Nuestra maestra de tres años se llamaba Gladis. En este curso aprendíamos las vocales y pintábamos dibujos. En cuatro años nuestra profesora se llamaba Alicia y aprendimos a escribir. En cinco años, nuestro profesor se llamaba Daniel.

Los recuerdos que tengo de infantil son el parque del colegio, en el que nos lo pasábamos súper bien y de primaria la alegría de volver del otro colegio. Cuando mi madre me preguntó que si me quería cambiar de colegio, yo le dije rápidamente que sí y después me preguntó a cuál me quería cambiar, yo respondí que al de Tegueste, ella me dijo que sí y me puse a llorar.

Una anécdota que me pasó fue que en el viaje de fin de curso, una vez casi me caigo encima de Laura, porque estábamos haciendo “el tonto” y Laura estaba en la cama de matrimonio, me tropecé y casi me caigo encima de ella. Al pensar que he estado en este colegio pocos años me produce tristeza pero al volver a estar aquí, tuve mucha alegría.

Mis maestros y maestras me han enseñado a perder un poco la vergüenza al hablar delante de mis compañeros/as, el padre de una compañera de clase nos ha enseñado a trabajar con programas de ordenador.

Estos años en el colegio me han servido para aprender y conocerme a mí misma, hasta donde puedo llegar y para tener unos compañeros tan especiales, como nadie ha tenido nunca en la vida.

Yo destacaría como lo más positivo de mi colegio que tiene unos profesores y profesoras que te enseñan muy bien. Al cambiarme de colegio para éste, el plan de estudios era más avanzado que en el otro colegio. Otra cosa positiva es que tenemos la opción que trabajar con ordenadores, algo bueno porque otros colegios no tienen esta oportunidad.

Yo creo que no se debería mejorar poniendo una antena de conexión a internet, porque va muy lento cuando está toda la clase conectada.

Mi mejor momento ha sido mi cambio de cole, volver a ver a mis compañeros y compañeras de clase y volver a ver a Alba, mi profesora preferida.

Mi peor momento fue perderme la actuación del día de Canarias por haberme puesto mala de fiebre y otro fue irme del colegio, cuando era pequeña.

Estoy contenta de haber conocido a los maravillosos compañeros y compañeras de clase y profesores y profesoras. Me llevo alegría y esperanza de que me vaya igual de bien en el instituto

Espero con mucha alegría volver a ver a mis amigos y amigas, ya que no voy a estar con ellos en el instituto y me voy a mudar de casa.

De mayor me gustaría que en el colegio me recordaran y como vida profesional vivir en New York, ser azafata de aviones y, si pudiera ser, trabajar en la cadena de hoteles Hilton o quedarme allí unos cuantos días.

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