Daniel Rodríguez Hernández

Daniel Rodríguez Hernández


Me llevo del colegio muchos amigos y recuerdos. Me da mucha pena irme porque el colegio es como mi segunda casa.



De mayor, espero conseguir terminar mis estudios, tener un trabajo y si algún día tengo hijos, ponerlos en este colegio.







MI PASO POR EL COLEGIO


La verdad es que no me acuerdo mucho de mi primer día de colegio, mi madre me ha dicho que no lloré. La primera semana no empezamos toda la mañana, sino que estábamos de 8:30 a 12 y los padres nos acompañaban un ratito, hasta que empezamos a quedarnos solos.

Me acuerdo un poco de que me daba miedo ir a los baños del cole, mi madre me contó que un día cuando llegó a buscarme me encontró haciendo pis en la alcantarilla de la entrada del colegio. Mi madre y Tema, que era la directora, muy apuradas empezaron a gritarme que ahí no se hacía pis, pero ya era demasiado tarde.

Otra anécdota graciosa fue cuando tuvimos que subirnos al escenario a cantar con nuestra maestra Gladis, era nuestro primer festival de navidad y entonces yo empecé a llorar mucho porque me asustaba tanta gente mirándonos. Sara, una compañera, al verme, también empezó a llorar. Fran subió a tranquilizarnos, pero no hubo forma, nos pegamos toda la actuación llorando los dos.

Luego empecé segundo de infantil con Alicia, una maestra que me encantaba cómo contaba los cuentos, también aprendimos muchas canciones, hacíamos muchos dibujos y empezamos a hacer nuestras primeras letras.

Después vino tercero de infantil y nuestro maestro era Daniel. Ya la cosa se puso más complicada, empezamos a aprender a leer y a escribir un poco mejor, también aprendimos a sumar y a restar con poquitos números. Ese año salíamos más de excursión.

Por fin llego primero ¡Ya iba a ir al patio de los mayores! Ana fue nuestra maestra de primero y segundo. Con ella aprendí mucho, me acuerdo que me gustaba bastante su forma de explicar conocimiento y tenía mucha paciencia conmigo, pues yo ya empezaba a hablar mucho en clase, ya me llevaba alguna bronca que otra de los maestros.

En tercero y cuarto, tuvimos a Alba como maestra. Ahí sí que ya nos metían bastante caña los maestros, pero también lo pasábamos muy bien, aprendimos bastantes cosas. Más de una vez, Alba tuvo que sacarme al pasillo porque hablaba una barbaridad y molestaba a los demás, pero gracias a eso aprendí a comportarme un poco mejor en clase, aunque a veces se me va la cabeza y me cuesta callarme.

Y llegó quinto y sexto con nuestra maestra Mary, que no para de trabajar y nos tiene a piñón, hemos aprendido tantas cosas que no sabría cuál de ellas poner. En quinto empezamos a cartearnos con unos niños y niñas de Guía de Isora y al final de curso tuvimos un encuentro los niños y niñas y las familias. Ha sido una de las mejores experiencias que he tenido en el colegio, estuvo súper bonito. Este año, en sexto, hemos tenido el viaje de fin de curso, estuvo genial y lo pasé muy bien.

Estoy nervioso porque vamos a empezar el instituto, pero me tranquiliza que gracias al trabajo que han hecho todos estos años los maestros y las maestras con nosotros, vamos bastante preparados; después todo dependerá de nosotros. Espero que sigamos teniendo suerte y nos toquen unos profes como los que hemos tenido hasta ahora.

Me llevo del colegio muchos amigos y recuerdos. Me da mucha pena irme porque el colegio es como mi segunda casa.

De mayor, espero conseguir terminar mis estudios, tener un trabajo y si algún día tengo hijos, ponerlos en este colegio.

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