Aarón Silva Armas

Aarón Silva Armas


Me ha gustado mucho mi colegio porque en él me he sentido arropado por todos, tanto por mis compañeros como por mis maestros y por los demás niños de otras clases. Todos nos conocemos y somos como una familia.



En el futuro, sobre todo quiero ser una persona respetada y para ello tengo que esforzarme y estudiar.




MI PASO POR EL COLEGIO


Empecé en el colegio Francisca Santos Melián con tres años. No recuerdo muy bien como fue mi llegada al colegio. Según mis padres me cuentan, que tuve un periodo de adaptación. Me costó un poco, ya que me quedaba llorando cuando mis padres se iban. Para mí el cole cuando lo vi por primera vez, era muy grande, con niños y profesores que no conocía de nada.

En primero de infantil, tenía una profesora llamada Gladys. En este primer año aprendí a estar sin mis padres y a relacionarme con mis compañeros y mi maestra. El segundo año tuve una maestra llamada Alicia. En el tercero y último año de infantil mi maestro fue Daniel, que es ahora director del cole.

En estos tres años aprendí a leer, a escribir, a jugar, a compartir…

Una de las cosas que recuerdo de infantil es la manera de aprender a sumar, ya que lo hacíamos con unos palitos de madera, del 1 al 4 y cada uno de un color. En una de las clases de infantil, no recuerdo muy bien de qué año, había una casita en la cual nos metíamos los niños y las niñas, a jugar en el tiempo libre.

También me gustaba mucho cuando nos tocaba con Tema. Ella nos apagaba la luz de la clase y nosotros poníamos la cabeza sobre el pupitre y ella por detrás, uno a uno, nos hacía una especie de cosquillitas en la espalda. Eso lo recuerdo con todo mi cariño.

A lo largo de primaria han pasado varios profesores por nuestra clase.

En primero y segundo, nuestra tutora era Ana. Ella era muy buena con nosotros. Me acuerdo mucho que con esta profesora, nos gustaba hacer los exámenes, porque cuando ya los tenía corregidos, para darnos la nota hacía una escalera con nosotros de la mayor nota que sacábamos a la menor.

No me olvido de Alba, que era nuestra tutora en tercero y cuarto. Ella nos llamaba de forma cariñosa y diferente a cada uno de nosotros, como por ejemplo bicharraco, Alfonso XIII, pegajoso, loro…

También recuerdo que en tercero, teníamos una profesora de apoyo, que cuando quedaban quince minutos de clase y ya habíamos terminado todo, nos decía que contáramos chistes, adivinanzas…, ¡era muy divertido!

En quinto y sexto, hemos estado con Mary, que es nuestra actual tutora. Con ella es con la que más hemos tenido vivencias. La más importante, y la que nunca se me olvidará, ha sido la del viaje de fin de etapa. También nos hemos ido al sur y hemos visitado varios lugares muy interesantes. Con ella hemos trabajado y también hemos aprendido mucho.

Una de las anécdotas que recuerdo de Primaria sucedió en segundo, cuando Ana se lesionó una pierna y estuvo de baja y vino una maestra a sustituirla. Un día esa maestra le echó agua en la cabeza a Daniel, nuestro compañero de clase, porque no se callaba. Nos pareció muy gracioso.

Otra de las anécdotas sucedió en cuarto, cuando un niño llamado que ya no está con nosotros, siempre le pedía a la profesora ir al baño a primera hora de la mañana y la explicación que le daba a la profesora era “que su wáter se había roto”.

Conozco a mis compañeros desde que empezó el cole, con ellos he compartido mis años de aprendizaje. Hemos tenido momentos muy buenos y no recuerdo momentos malos, tan solo algunas peleas sin importancia. Mis profesores me han enseñado a ir esforzándome día a día, a valorar a las personas, sean iguales o diferentes a mí, gracias a ellos he perdido la vergüenza a hablar en grupo y a exponer o a leer las cosas que yo hago en casa a mis compañeros o maestras. Tengo más seguridad en mí, en las cosas que hago, en que a veces se hace bien y otras veces se falla. He aprendido a quitarme los nervios cuando hay un examen. También he aprendido a conocerme y a saber mis defectos y mis virtudes. Y que si quiero algo lo puedo conseguir y no puedo dejarme dormir.

Me ha gustado mucho mi colegio porque en él me he sentido arropado por todos, tanto por mis compañeros como por mis maestros y por los demás niños de otras clases. Todos nos conocemos y somos como una familia.

Mi mejor momento en el cole ha sido este último año, ya que me he sentido mayor y con más responsabilidad.

Tanto mis padres como yo, esperamos que las bases que me han dado en el cole, me sirvan para utilizarlas en el instituto y seguir aprendiendo a medida que pasen los años. Y aunque a lo mejor no vaya a la universidad, tenga cultura y estudios.

En el futuro, sobre todo quiero ser una persona respetada y para ello tengo que esforzarme y estudiar.

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